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Self tape: cómo grabar tu video de presentación con el celular

Equipo editorial de Perú Castings

Un self tape es un video corto que grabas tú misma, con tu celular y en tu casa, para que un equipo de casting te vea y te escuche sin que tengas que ir a ninguna parte. Dura entre treinta segundos y dos minutos, empieza con una presentación hablada —nombre, ciudad, edad, estatura— y sigue con lo que pida la convocatoria: una vuelta lenta frente a la cámara, unas líneas de texto, una demostración de producto. En el Perú se volvió una etapa habitual y, en muchos procesos, el primer filtro: antes de citarte a una oficina en San Isidro o a una productora en Surco, quieren comprobar cómo te mueves y cómo suena tu voz.

Esta guía explica cómo grabar ese video de presentación con lo que ya tienes: un celular, una ventana y una habitación en silencio. Vamos por partes —luz, sonido, encuadre, guion, duración, tomas, edición y envío— con el detalle peruano que ninguna guía extranjera te va a dar: qué hacer con la garúa de agosto, con el sol de enero, con la radiación de Cusco, con el ruido de la avenida y con un plan de datos que no aguanta subir dos gigas.

Lo decimos de frente: Perú Castings es una plataforma nueva, sin roster público ni clientes que nombrar, y aplicar es gratis. Un self tape bien hecho mejora la información que llega a quien evalúa; no compra un lugar en ninguna lista ni asegura que te llamen. Lo que sí controlas es que, si alguien abre tu video de presentación, entienda en veinte segundos quién eres.

Qué es un self tape y por qué se volvió el primer filtro

La palabra viene del inglés y se usa tal cual en el circuito audiovisual peruano: self tape, «cinta de una misma», que también verás escrito self-tape. En las convocatorias aparece como casting grabado, video casting o simplemente «el video». Todos nombran lo mismo: material que graba la candidata siguiendo instrucciones escritas y que se revisa a distancia.

El self tape se impuso por aritmética. Una convocatoria nacional recibe muchos más perfiles de los que una sala de casting con dos personas y una cámara alcanza a ver en una jornada. El casting grabado mueve ese embudo a una carpeta: la directora de casting abre decenas de archivos en una tarde, arma una lista corta y solo cita presencialmente a las que ya vio moverse. Para la producción es ahorro de horas y de alquiler de estudio; para ti es no cruzar Lima por una cita de cuatro minutos.

Hay una segunda razón, menos comentada. Una foto calla cosas que importan: la postura real, el ritmo al hablar, el acento, la energía de la persona cuando nadie la dirige. Un self tape de un minuto responde todo eso de golpe. Por eso, en publicidad, catálogo, contenido de marca y televisión, el video de presentación pasó de extra a requisito de entrada, y por eso un book impecable con un video casting mal grabado pierde contra un perfil modesto con un self tape claro.

Conviene saber qué se evalúa de verdad en un self tape, porque casi nadie lo dice: se evalúa si eres dirigible. Si seguiste la pauta al pie de la letra, si respetaste la duración, si nombraste el archivo como pedían, si tu audio se entiende sin subir el volumen al máximo. Todo eso anticipa cómo te comportarás en un set. Dónde encaja esta etapa en el proceso completo lo desarrollamos en cómo funciona un casting en el Perú.

El casting grabado cambia el mapa: Lima, provincias y tráfico

Antes, competir por una campaña nacional significaba estar en Lima Metropolitana o pagar un pasaje. La primera ronda era presencial, en horario de oficina y en distritos concentrados —Miraflores, San Isidro, Barranco, Surco, Magdalena—, y quien vivía en Arequipa, Trujillo, Chiclayo, Piura, Cusco, Huancayo, Iquitos o Tacna quedaba fuera por geografía, no por perfil.

El video de presentación para casting borró esa barrera. Hoy una candidata de Tacna y una de La Molina llegan al mismo filtro con el mismo formato, y quien decide compara dos archivos en la misma pantalla. Es lo que más ha abierto el oficio a quien no vive en la capital, y explica por qué a las candidatas de provincias les recomendamos aprender a grabar un self tape antes que cualquier otra cosa: es la habilidad que iguala la cancha.

Para quien sí vive en Lima, el beneficio es el tiempo. Ir de Independencia a un estudio en Barranco en hora punta puede comerte media mañana entre Metropolitano, corredor y caminata, para una cita de cuatro minutos. Grabar el casting en casa un domingo temprano, con luz y sin apuro, devuelve esas horas y regala algo que la sala de casting no da: repetir la toma.

Ojo con el efecto secundario: como grabar el casting en casa es fácil, la competencia creció y el estándar subió. Hoy compites contra self tapes bien iluminados, con audio limpio y encuadre correcto. La buena noticia es que ninguna de esas tres cosas cuesta plata.

Qué necesitas de verdad para grabar un self tape con celular

La lista de compras de casi todos los tutoriales de internet no aplica al Perú ni a esta etapa. Esto es lo que de verdad hace falta, en orden de importancia:

  • Un celular con cámara trasera funcional. Gama media de hace tres o cuatro años está bien. La cámara frontal no: distorsiona nariz y mandíbula y suele grabar con menos calidad.
  • Una ventana. Es tu fuente de luz y no tiene reemplazo barato.
  • Una pared lisa y clara, sin cuadros. Si no la tienes, una sábana blanca o beige bien estirada sobre una puerta.
  • Un apoyo estable para el celular: una repisa, una pila de libros, una caja sobre la mesa. Un self tape tembloroso descarta.
  • Media hora sin ruido. Este es el recurso más escaso y el más subestimado.
  • Espacio para retroceder tres metros, si la pauta pide plano entero. En un departamento chico, el pasillo es la mejor opción.

Y esto es lo que no hace falta comprar antes de tu primer video casting: micrófono corbatero, aro de luz, trípode de estudio, cámara réflex, software de edición pagado ni un celular nuevo. Ninguna de esas compras te hace pasar un filtro y varias empeoran el resultado. Si alguien te dice que sin equipo profesional no puedes postular, o te lo ofrece a cambio de un pago, estás frente al esquema que describimos en nuestra política antifraude: venderle insumos a quien quiere ser modelo antes de que nadie la haya evaluado.

Un trípode de mesa con cabezal para celular sí es una compra razonable después del tercer o cuarto self tape, cuando ya sabes que vas a grabar seguido. Antes de eso, la pila de libros funciona igual y no cuesta un sol.

El slate: los primeros quince segundos del video de presentación

El slate es la presentación hablada con la que abre un casting grabado. Es la parte que más se repite y la que peor se hace. Piensa que quien revisa verá treinta self tapes seguidos: si en quince segundos no sabe tu nombre, de dónde eres y cómo te ves de cuerpo entero, el resto del material pierde la mitad de su valor.

El orden estándar en el mercado peruano es este:

  1. Nombre completo, dicho despacio y claro. Si tu nombre se presta a confusión, dilo dos veces.
  2. Edad y ciudad: «veintitrés años, vivo en Trujillo». Si estás dispuesta a viajar a Lima por un trabajo, dilo aquí en cuatro palabras.
  3. Estatura y talla de calzado, en el sistema que uses. Estatura real, medida descalza contra la pared; inflar dos centímetros se descubre en el fitting.
  4. Un giro lento de 360 grados, brazos relajados a los lados, tres o cuatro segundos por vuelta. Sin poses ni manos en la cintura.
  5. Perfil izquierdo y derecho, dos segundos cada uno, si la pauta lo pide.

Habla a la cámara, no a la pantalla ni al piso. Mira el lente —el puntito de vidrio—, no tu propia imagen: es el error más frecuente en un video casting casero. Usa tu voz normal, ni locución de radio ni susurro. Si el nervio te acelera, di la primera frase, respira y sigue.

Tres cosas arruinan un slate impecable: la música de fondo, el saludo largo con agradecimientos y decir datos que no te pidieron. Si la convocatoria pide nombre, edad y ciudad, no agregues tus estudios ni tu signo. En un self tape, la pauta es el examen.

Encuadre, planos y altura de la cámara

Un self tape usa dos planos y punto. El plano medio va de la cintura para arriba, con algo de aire sobre la cabeza, y es el que se usa para hablar. El plano entero te toma de pies a cabeza, con espacio libre arriba y abajo, y sirve para el giro y para que se lea tu proporción. Muchas pautas piden los dos, uno detrás del otro, en un mismo archivo.

La altura de la cámara es la decisión técnica que más cambia el resultado y la que más se equivoca. Para el plano medio, el celular va a la altura de tus ojos. Para el plano entero, a la altura del pecho o algo más abajo. Si el celular queda en el piso apuntando hacia arriba, tu cuerpo se deforma: piernas larguísimas, cabeza pequeña, papada. Si queda muy alto, pasa lo contrario. Ninguna de las dos versiones eres tú, y la diferencia se descubre el primer día de grabación.

Sobre la orientación: vertical u horizontal se decide leyendo la pauta, no por costumbre. Si la convocatoria no lo especifica, el estándar seguro para un video de presentación es vertical de cuerpo entero, porque así se revisan hoy la mayoría de los perfiles. Si el proyecto es de televisión, cine o comercial con texto actuado, casi siempre pedirán horizontal. Nunca mandes el mismo self tape en los dos formatos: se lee como indecisión.

Deja la cámara quieta. Nada de zoom, nada de caminar hacia el lente, nada de que alguien te siga con el celular en la mano. Si necesitas cambiar de plano, corta y vuelve a grabar: el movimiento de cámara en un casting grabado no suma dramatismo, suma mareo.

Un detalle limeño que casi nunca se menciona: si vives en un departamento angosto, el plano entero de tu self tape sale mejor grabado en diagonal desde una esquina de la sala que de frente contra la pared corta. Prueba con el celular apoyado antes de vestirte y verás cuántos metros ganas.

Luz: la garúa de Lima, el verano y el sol de la sierra

En video la luz es más exigente que en foto, porque cualquier cambio se nota en movimiento. Estas son las reglas peruanas, región por región.

Invierno limeño, de junio a septiembre. La garúa y el cielo cubierto funcionan como un difusor gigante: la luz de ventana es pareja y sin sombras duras. Es la mejor luz gratuita del año para un self tape. Su problema es la cantidad: hay poca, y el celular la compensa subiendo la sensibilidad, lo que mete grano. Graba entre las diez de la mañana y las dos de la tarde, abre cortinas, apaga los focos del techo y ponte cerca de la ventana. Si aun así sale oscuro, acerca una lámpara de escritorio con foco blanco apuntando a la pared lateral, no a tu cara.

Verano, de enero a marzo. El sol de Lima entra duro y quema las zonas claras de la piel. Nunca te pongas donde pega directo: busca la luz rebotada, con una cortina fina blanca o desde la habitación del lado opuesto. Las mejores horas son temprano y al final de la tarde.

Sierra: Arequipa, Cusco, Huancayo, Puno. La radiación es muy alta todo el año y el contraste entre sol y sombra es brutal. Graba el self tape bajo techo, con luz de ventana y el sol fuera del encuadre.

Selva y costa norte: Iquitos, Piura, Chiclayo, Tarapoto. El calor húmedo produce brillo en frente y nariz a los pocos minutos. Ten papel absorbente al lado y revisa cada toma antes de seguir.

Tres errores de luz descartan un self tape sin que nadie te lo explique: el contraluz (ventana a tu espalda: sales como silueta), la luz cenital del foco del techo, que te hunde los ojos y te marca ojeras que no tienes, y la mezcla de temperaturas —ventana azulada más foco cálido— que deja la piel verdosa y no hay app que lo corrija. Si solo puedes grabar el casting en casa de noche, la mejor solución es tu propia laptop: pantalla en blanco, brillo al máximo, detrás y encima del celular, a un metro de tu cara. Es luz frontal, difusa, neutra y gratis.

Un último punto: si tu celular lo permite, bloquea exposición y enfoque tocando y manteniendo el dedo sobre tu cara antes de empezar. Así el video no se aclara y se oscurece solo cuando te mueves, que es el defecto más visible de un self tape casero.

Sonido: lo que descarta antes que la imagen

Un self tape con imagen mediocre y audio limpio se revisa completo. Uno con imagen bonita y audio malo se cierra a los diez segundos. Esa asimetría sorprende a todo el mundo y es la regla más útil de esta guía.

El micrófono de tu celular es mejor de lo que crees, pero capta todo lo que suena en la habitación con la misma avidez. El trabajo no es «grabar más fuerte», sino quitar lo que compite contigo.

  • Distancia. El plano medio ya te deja cerca; a tres metros tu voz llega débil y con eco. Si la pauta pide texto hablado en plano entero, graba el self tape en dos partes: el texto en plano medio, el giro en plano entero.
  • La refri, el ventilador y la lavadora. El zumbido continuo del refrigerador se cuela hasta desde la cocina. Desenchúfalo cinco minutos, apaga el ventilador y espera a que termine el ciclo de la lavadora.
  • La calle. En Lima el tráfico es el enemigo número uno: bocinas, motos, el pregón del gas. Graba temprano un domingo o de noche, y en la habitación más interior de la casa.
  • El eco. Un cuarto vacío con piso de cerámica rebota tu voz y suena a baño. El dormitorio, con cama, cortinas y ropa, mata el eco sin gastar nada.
  • Familia y mascotas. Avisa antes. La toma perfecta arruinada por un ladrido es un clásico universal.

No uses los audífonos con cable como micrófono si el cable roza tu ropa: ese frote suena peor que el ruido ambiente. Y no grabes un self tape con audífonos inalámbricos sin probarlos antes: varios bajan mucho la calidad del audio.

Escuchar tus tomas es obligatorio. Reproduce el self tape completo con el volumen a la mitad y sin audífonos, como lo hará quien evalúa desde una oficina con gente alrededor. Si tienes que acercarte al parlante para entenderte, hay que grabar de nuevo.

Fondo, vestuario y rostro para un video casting

El fondo de un self tape tiene una sola función: no llamar la atención. Pared lisa y clara, sin cuadros, sin repisas, sin ropa colgada, sin la cama detrás. Un fondo neutro te distingue por contraste: se ve prolijo aunque no hayas gastado nada. Si tu casa no tiene una pared libre, la sábana estirada resuelve, siempre que no tenga arrugas marcadas.

El vestuario sigue la misma lógica, salvo que la pauta diga otra cosa. Top o polo ceñido de color liso —negro, blanco, gris, beige—, jean o pantalón ajustado, zapatillas o descalza. Nada de estampados, nada de logos, nada de rayas finas, que en video producen un parpadeo desagradable llamado moiré. Nada de blanco puro si tu pared también es blanca: te fusionas con el fondo. Si el proyecto es de una marca que confecciona en Gamarra y la pauta pide «ropa casual peruana», ahí sí interpretas.

La cara: sin maquillaje o con lo mínimo. En un casting grabado la base gruesa se ve como máscara y las pestañas postizas se notan más que en foto. El pelo limpio y suelto, con la cara despejada; si lo tienes rizado o afro, no lo alises, porque la textura real es información que quien evalúa necesita y que muchas marcas peruanas buscan expresamente. Las manos, sin uñas larguísimas si la pauta pide manipular producto.

Una regla que vale para todo: el self tape debe parecerse a ti el día que llegues al set. Si tu video muestra a alguien maquillada como para una fiesta y a la cita llegas con la cara lavada, quien te citó pierde confianza en todo lo demás. La misma coherencia que se exige entre tus fotos, tu Instagram y tu ficha vale para el video; sobre ese material visual escribimos en cómo hacer un book de fotos con el celular.

El guion: cómo interpretar la pauta que te mandaron

La pauta es el documento que acompaña la convocatoria y dice qué grabar. Léela dos veces y haz una lista antes de encender la cámara. Hay tres tipos de pauta y cada una se trabaja distinto.

Tipo de pauta Qué te dan Qué evalúan Cómo preparar el self tape
Presentación simple Datos a decir y un giro Naturalidad, coherencia física, dicción Ensayar el orden, no el tono; una sola toma limpia
Texto actuado Un diálogo de pocas líneas Interpretación, escucha, dirección Memorizar, probar dos intenciones, grabar ambas
Producto o improvisación Un producto y una idea Frescura, ritmo, cámara amiga Escribir tres frases propias, no un guion largo

En una pauta de texto actuado, memoriza. Leer del papel o de la pantalla se nota siempre en la mirada. Si el texto es largo, prioriza que las primeras y las últimas líneas salgan perfectas. Graba dos versiones con intenciones distintas —una contenida, otra enérgica— y manda solo la que te convence.

En una pauta de producto, la más común en contenido de marca, el error universal es sonar a comercial de televisión de los noventa. Habla como le hablarías a una amiga en tu cocina. Tres frases: qué es, para qué lo usas, por qué lo recomendarías. Sostén el producto con la etiqueta hacia la cámara, sin taparla con los dedos. Es la misma gramática del contenido de marca que graban las creadoras UGC peruanas.

Sobre el acento: habla como hablas. El arequipeño, el norteño, el andino o el amazónico no son un problema que corregir, son un dato del perfil. Las campañas peruanas piden cada vez más voces que suenen a las personas que compran, y quien fuerza un acento neutro se escucha falsa en el primer segundo. Si la convocatoria pide expresamente acento neutro, es un requisito técnico del proyecto y sabrás si lo tienes.

Nunca grabes contenido que la pauta no pidió y que te incomode. Ninguna convocatoria seria en el Perú pide un video casting en ropa interior ni en tu dormitorio de noche. Si te lo piden, guarda la conversación y no respondas: la tipología completa está en estafas de modelaje en el Perú.

Duración y tomas: cuánto grabar y qué mandar

Si la pauta fija una duración, esa duración manda: un video de presentación para casting que pedía cuarenta y cinco segundos y dura tres minutos se descarta sin verse completo, porque incumplir la primera instrucción anticipa cómo será trabajar contigo. Si la pauta no dice nada, estas son las referencias del mercado:

  • Slate solo (nombre, datos, giro): de veinte a cuarenta segundos.
  • Slate más texto corto: de cuarenta y cinco segundos a un minuto y medio.
  • Pauta de producto o improvisación: de treinta a sesenta segundos.
  • Video de presentación general para postular a una plataforma o agencia: un minuto sobra.

Nada de esto se llena con relleno. Es mejor un self tape de treinta y cinco segundos que dice lo necesario que uno de dos minutos con silencios, tropiezos y un «bueno, eso sería todo».

Graba muchas más tomas de las que vas a mandar. Diez u once intentos para quedarte con uno es normal y no significa que lo estés haciendo mal: significa que estás trabajando. Entre toma y toma, párate, respira y empieza desde el inicio en lugar de retomar a la mitad.

¿Cómo eliges la buena? No por la que te ves más bonita, sino por la que se entiende mejor. Míralas todas en silencio y descarta las que tengan problemas de encuadre o de foco; luego escúchalas sin ver la imagen y descarta las que cuesten entender. De las que sobrevivan, elige la más natural aunque tenga una micro-imperfección: la toma nueve suele salir mejor que la primera, pero la veinte ya viene con cara de cansancio.

Manda un solo self tape, salvo que la pauta pida varias versiones. Adjuntar tres opciones para que «elijan la que más les guste» traslada tu trabajo a quien evalúa y casi siempre juega en contra.

Edición, formato y envío: que el self tape llegue entero

La edición permitida en un casting grabado es mínima y quirúrgica: cortar el inicio y el final para que no se te vea acomodando el celular, y unir dos planos si la pauta pide plano medio y plano entero en el mismo archivo. Eso es todo, y se hace con la app de galería del propio celular.

Lo que descarta un self tape apenas se detecta: filtros de belleza, corrección de color creativa, música de fondo, textos y stickers encima de la imagen, transiciones, cámara lenta y marcas de agua de apps gratuitas. Si tu app de cámara trae el suavizado automático activado —muchos celulares lo hacen—, apágalo antes de grabar: es un filtro aunque no lo parezca, y borra la textura de piel que quien evalúa necesita ver.

Formato y peso, en orden práctico:

  1. Graba en 1080p a 30 cuadros por segundo. El 4K ocupa cuatro veces más, no mejora nada en esta etapa y complica el envío.
  2. Formato MP4 o MOV, que es lo que sale de fábrica de cualquier celular. No conviertas nada.
  3. Nombra el archivo como pida la pauta. Si no dice nada, usa Nombre-Apellido-Ciudad-selftape.mp4. Un VID_20260822_113402.mp4 obliga a renombrarlo a quien lo recibe, y con doscientos archivos eso pesa.
  4. Nunca mandes el self tape por WhatsApp como video normal: la compresión lo destroza, baja la resolución y arruina el audio. Si esa es la única vía, envíalo como documento, que conserva la calidad original.
  5. Súbelo a la nube y comparte el enlace con permiso de lectura para cualquiera con el link. Verifícalo desde una ventana privada: un enlace que pide acceso es un self tape que nadie verá.
  6. Respeta la fecha límite. Llegar tarde con un self tape excelente equivale a no haber participado.

Consejo de conectividad: si tu plan de datos es limitado, sube el self tape desde una red wifi estable y no desde el celular en la calle. Un minuto en 1080p pesa entre 60 y 150 megas, y una subida cortada deja un archivo corrupto. Reproduce siempre el video desde el enlace, tú misma, antes de enviarlo.

Sobre tus datos: al mandar un self tape entregas tu imagen y tu voz, protegidas en el Perú por el artículo 15 del Código Civil, y datos personales cubiertos por la Ley N.° 29733, cuya autoridad es la ANPD. Pregunta para qué se usará el material y cuánto tiempo se guarda. Un casting grabado sirve para evaluar, no para publicar: difundirlo exige tu autorización expresa, tema que tratamos en derechos de imagen en el Perú.

Errores típicos y el checklist de dos minutos

Estos son los fallos que más veces convierten un buen perfil en un archivo descartado. Ninguno tiene que ver con belleza ni con presupuesto:

  • No seguir la pauta. Duración distinta, faltan datos, orientación equivocada: la causa número uno.
  • Contraluz. La ventana atrás y tú en sombra.
  • Audio inaudible. Tráfico, eco, distancia, voz baja.
  • Mirar la pantalla en vez del lente. Parece que hablas con alguien más.
  • Música de fondo. Siempre resta.
  • Leer el texto. Los ojos se mueven en horizontal y se nota.
  • Grabar con la cámara frontal. Menor calidad y rostro deformado.
  • Encuadre cortado. Cabeza contra el borde superior o pies fuera del cuadro.
  • Filtro de belleza activado sin darte cuenta. Revisa los ajustes de la cámara.
  • Mandar el archivo comprimido por chat, o un enlace sin permisos.
  • Datos inflados. Estatura de más, edad de menos: en el fitting se descubre.
  • Mandar el self tape sin verlo. Reproduce siempre el archivo final completo.

Y este es el checklist que se corre en dos minutos, justo antes de darle a grabar:

  1. Celular en modo avión, batería sobre el 40 %, memoria libre.
  2. Cámara trasera, 1080p a 30 fps, suavizado y modo retrato apagados.
  3. Celular apoyado y firme, a la altura correcta según el plano.
  4. Ventana al frente, focos del techo apagados, sin sol directo.
  5. Refrigerador, ventilador y televisor apagados; puerta cerrada.
  6. Fondo liso y despejado; nada colgado ni asomándose.
  7. Ropa lisa y ajustada, sin logos, distinta del color de la pared.
  8. Pauta abierta al lado, con los datos que vas a decir en orden.
  9. Toma de prueba de quince segundos: verla y escucharla antes de seguir.
  10. Marca en el piso con cinta para no salirte del cuadro entre tomas.

Si la prueba pasa esos diez puntos, lo demás es repetir hasta que salga natural. Para la versión presencial de esta preparación —qué llevar, cómo vestir, cómo calcular los tiempos de Lima— está la guía de cómo prepararse para un casting.

Lo que un self tape no puede hacer por ti

Con todo lo anterior bien hecho, sigue siendo cierto lo que repetimos con palabras distintas en cada artículo: la técnica no compra decisiones. Un self tape impecable no te hace encajar en un brief que pedía otra edad, otra estatura o un rostro de otro tipo. La mayoría de las candidatas de cualquier proceso queda fuera en el filtro previo, y eso habla del pedido del cliente, no del valor de las personas.

Lo que sí hace un buen self tape es eliminar los motivos de descarte que dependen de ti: que no te vean, que no te escuchen, que no entiendan tu nombre, que sospechen que tus datos no son reales. Eso lo controlas tú, y es mucho. Además, cuando aprendes a grabarte tienes una herramienta para toda tu carrera: el mismo casting grabado sirve para publicidad, para pruebas de televisión, para propuestas de contenido de marca y para presentarte a cualquier convocatoria del país sin moverte de tu ciudad.

Lo que un self tape tampoco sustituye es el criterio para cuidarte. Si una convocatoria te exige grabar en un lugar concreto y de noche, si el «casting» pide un pago para ser vista, si nadie dice qué marca está detrás ni para qué se usará tu material, la calidad de tu video es lo de menos: esa convocatoria no merece tu tiempo. Cobrar por «evaluarte» es justo el tipo de práctica que se reclama ante INDECOPI. Postular a un proceso serio en el Perú siempre es gratuito.

Si quieres entrar a nuestra selección, puedes aplicar a Perú Castings sin pagar nada y sin book profesional: el formulario pide entre una y diez fotos tomadas con tu celular, tus datos y tus medidas básicas. Somos una plataforma que recién abre, sin trabajos que repartir todavía, y enviar tu perfil no asegura representación, castings ni ingresos. Lo que sí podemos decirte es que la revisión la hace una persona y que, si en algún momento te pedimos un self tape, la pauta llegará por escrito y con instrucciones claras. Para ver cómo se estructura la primera ronda de un proceso, revisa también casting de modelaje en el Perú.

Preguntas frecuentes

¿Puedo grabar un self tape con un celular antiguo?

Sí. Cualquier celular que grabe en 1080p sirve, y muchos de gama media de hace cinco años lo hacen. Lo que decide la calidad de un self tape no es el aparato, sino la luz, la distancia al micrófono y la altura de la cámara. Antes de pensar en cambiar de equipo, cambia de habitación y de hora.

¿Cuánto debe durar un video de presentación para casting?

Lo que diga la pauta, sin excepción. Si no lo especifica, un slate con datos y giro dura entre veinte y cuarenta segundos, y un video de presentación general no debería pasar del minuto. Un archivo más largo rara vez se ve completo y comunica que no leíste las instrucciones.

¿Necesito que alguien me ayude a grabar el self tape?

No. Apoyas el celular en una superficie estable, activas el temporizador y grabas sola; muchas candidatas rinden mejor sin nadie mirando. Si alguien te acompaña, que sostenga la pauta o corte la grabación, nunca que sostenga el celular con la mano.

¿Me maquillo para el video casting?

Lo mínimo o nada. Quien evalúa necesita ver tu piel real, y en video una base gruesa se lee como máscara bajo cualquier luz. Puedes cubrir algo puntual y usar papel absorbente contra el brillo, sobre todo en climas húmedos como Iquitos o en el verano limeño.

¿Puedo mandar el mismo self tape a varias convocatorias?

Solo si la pauta de cada una es genérica y tu material cumple lo que piden todas. En cuanto una convocatoria pide un texto, un producto o una duración específica, hay que grabar de nuevo: reciclar un casting grabado con otra pauta se detecta al instante y descarta. Un slate básico bien hecho sí se reutiliza algunos meses, mientras tu apariencia sea la misma.

¿Qué hago si me equivoco a la mitad de la toma?

Detente, respira y vuelve a grabar desde el principio. No edites el error ni pidas disculpas dentro del self tape: quien revisa no sabrá que existió una toma anterior. Si el tropiezo es mínimo y el resto de la toma es lo mejor que tienes, se puede dejar; la naturalidad vale más que la perfección.

¿Un self tape bien grabado hace que me llamen?

No. Aumenta las probabilidades de que te vean y te entiendan, que no es poco, pero la decisión depende del brief del cliente, del presupuesto y de la competencia de ese proceso. Nadie en el Perú puede prometerte una llamada a cambio de un video, y quien lo ofrezca a cambio de dinero está cometiendo un fraude.

¿Perú Castings pide un self tape para aplicar?

No en el primer paso: el formulario de ingreso pide fotos tomadas con celular, WhatsApp, email, Instagram y tus datos básicos. Un self tape puede pedirse más adelante, con pauta escrita y siempre de forma gratuita. Si te llega un pedido de video que exige un pago o que viene por un canal que no puedes rastrear hasta nuestro dominio, no es nuestro.