Casting de ingreso · Convocatoria continua
Casting de modelaje en Perú: de la convocatoria al set
Un casting es una comparación con criterios escritos, no un concurso de belleza ni una rifa. Aquí está el proceso peruano completo: quién convoca y quién decide, cómo leer una convocatoria antes de mover tu día, qué se mira en la sala, cómo grabar un self tape que no te descarte por razones tontas y adónde acudir cuando alguien intenta cobrarte por participar. Perú Castings es una plataforma nueva de talento femenino: aplicar no cuesta nada, la revisión la hace una persona y ningún paso de este recorrido asegura trabajo.
Qué es un casting de modelaje y qué se decide realmente en él
Un casting de modelaje en el Perú es la etapa de selección de un proyecto de imagen. Alguien —una marca, una productora, una tienda, una agencia de publicidad— define por escrito el perfil que necesita para una campaña, un catálogo, un comercial o una activación; convoca candidatas; las compara con ese texto; y elige. Esa es toda la mecánica. Lo demás que se cuenta alrededor de la palabra «casting» suele ser adorno, y en el peor de los casos, carnada.
De ahí salen dos consecuencias prácticas. La primera es que un descarte casi nunca habla de ti: habla de un perfil escrito semanas antes de que aparecieras, con edad aparente, talla de muestra y disponibilidad ya fijadas. La segunda es que aparentar no sirve, porque quien evalúa necesita datos exactos para ubicarte donde compites con ventaja; una estatura inflada o fotos de hace tres años terminan colocándote donde vas a perder, y se descubren igual en la prueba de vestuario.
Conviene también separar el casting de sus vecinos, porque en el mercado peruano las palabras se mezclan. Un casting selecciona. Un scouting busca perfiles nuevos sin proyecto detrás. Un fitting prueba vestuario cuando ya te eligieron. Una sesión de digitals registra tu apariencia real del mes en curso. Y una prueba de cámara es un ensayo técnico previo a la grabación. Cuando alguien usa las cinco palabras como sinónimos, o no conoce el oficio o está preparando el terreno para pedirte algo.
Hay una constante que sirve como brújula en los castings en Lima y en cualquier ciudad del país: participar en una evaluación no se paga. Ni inscripción, ni «cuota de carpeta», ni sesión obligatoria en el estudio del organizador. Cuando ser mirada tiene precio, dejaste de estar en un casting de modelaje. Ese solo criterio descarta a la mayoría de las trampas del sector.
Quién convoca, quién decide y por qué la respuesta demora
En una producción publicitaria peruana intervienen cuatro escritorios distintos y casi nunca es el mismo el que te cita y el que te elige. Está el anunciante, que paga y aprueba; la agencia de publicidad, que creó la idea y cuida que el rostro la sostenga; la productora, que ejecuta la grabación o la sesión y controla el presupuesto; y la dirección de casting, contratada por la productora para encontrar a las candidatas. Alrededor giran agencias y plataformas que envían perfiles.
La regla que ordena todo es simple: quien convoca propone y quien paga decide. La dirección de casting arma ternas, la productora las filtra por logística —tallas, disponibilidad, costo, ciudad—, la agencia contrasta con la idea creativa y la marca aprueba o pide reabrir la búsqueda. Por eso el famoso «te avisamos» tarda tanto: entre la sala donde te grabaron y la respuesta hay tres o cuatro personas que ni siquiera se conocen entre sí, y cualquiera de ellas puede mover la fecha de grabación y con ella todo el proceso.
La composición cambia según el encargo. En catálogo para una tienda en línea suele decidir el equipo de marketing con criterios de eficiencia: talla de muestra, ritmo y disponibilidad de varios días seguidos. En eventos y activaciones decide la agencia de BTL. En ficción para televisión, la productora junto a la dirección. Y en un casting de ingreso como el de esta plataforma no hay cliente al final de la cadena: decide el equipo interno, aplicación por aplicación.
Saber esto tiene un uso concreto: no le insistas a quien no puede responderte. La persona que te tomó las digitals no sabe si quedaste y la marca jamás va a hablar contigo. Escribir tres veces por semana no acelera una decisión que está en otro escritorio; responder rápido y completo cuando sí te escriben, en cambio, sí cambia las cosas. El recorrido con lupa está en cómo funciona un casting en el Perú de principio a fin.
Los tipos de casting que vas a encontrar en el Perú
Antes de confirmar una cita conviene saber en cuál de estos estás: cambia lo que evalúan de ti y si hay dinero al final del camino.
Casting de ingreso
Lo convoca una agencia o una plataforma para su propio grupo de talento. No hay marca detrás ni pago por asistir: se evalúa potencial, coherencia y actitud. No es una oferta de empleo y nadie serio te la va a presentar como tal.
Casting de cliente
Existe un proyecto real con fechas, presupuesto y brief cerrado. Se busca encaje exacto: edad aparente, categoría, talla de muestra, disponibilidad. Sus condiciones se pueden leer antes de aplicar; si no se pueden leer, algo falta.
Callback
La segunda vuelta de un casting de cliente, con menos candidatas y muchas veces con la marca mirando. La regla es la continuidad: vuelve con el mismo pelo, el mismo maquillaje y la misma ropa con la que te vieron la primera vez.
Casting remoto por self tape
Es el primer filtro de casi toda la industria. Grabas tú misma una pauta corta con el celular y la envías por el canal que indique la convocatoria. Abre la puerta a candidatas de provincias sin viaje previo.
Scouting y convocatoria abierta
Búsqueda de perfiles nuevos sin proyecto asignado, en redes, en ferias o en la calle. Es legítima cuando la organización tiene nombre verificable y no pide plata; también es la puerta más usada por quienes fingen ser agencia.
Casting de figuración
Para extras y presencia de fondo en spots, series o eventos. Suele resolverse por foto y disponibilidad, con jornadas largas y tarifa baja. Es una forma honesta de conocer un set por dentro antes de aspirar a un rol principal.
Del aviso al set: el recorrido completo, paso a paso
Casi ninguna candidata ve las siete etapas. Saber que existen explica por qué el silencio no siempre significa un no.
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El brief y la convocatoria
La marca define qué necesita y la dirección de casting lo traduce en un llamado: perfil, fechas, ciudad, formato. Se distribuye a agencias, plataformas, cuentas de Instagram del rubro y grupos de WhatsApp de la industria.
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El filtro previo, sin que tú lo veas
Llegan muchos más perfiles de los que se pueden citar. Alguien revisa fotos y datos en pantalla y arma una lista corta. Aquí se queda la mayoría, y casi siempre por motivos aburridos: talla, edad aparente, ciudad o una foto vieja.
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La primera ronda
Presencial o por self tape. Te toman digitals sin maquillaje, te graban una pauta breve y anotan tus medidas. Dura entre cinco y quince minutos, precedidos de una espera que suele ser bastante más larga que la evaluación.
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El callback
Vuelven a citar a unas pocas para resolver dudas concretas, a veces con el cliente presente. Se prueban combinaciones, se afina la dirección y se comparan opciones lado a lado. No siempre existe: en catálogo se salta con frecuencia.
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La terna y la decisión
La dirección de casting propone dos o tres nombres por rol y la cadena de aprobaciones elige. Aquí se pierde tiempo real: una reunión pospuesta puede congelar la respuesta una semana sin que nadie te avise.
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Opción, confirmación y contrato
A la elegida le «bloquean» las fechas —eso es una opción, todavía no un sí— y días después llega la confirmación por escrito, con la autorización de uso de imagen que define plazo, medios y territorio.
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Fitting, jornada y pago
Prueba de vestuario, grabación o sesión, y después el cobro contra recibo por honorarios electrónico. Entre la convocatoria y el depósito pueden pasar semanas: el flujo de caja del oficio es lento.
Convocatoria real o convocatoria falsa: cómo leerla en dos minutos
Una convocatoria seria trae información suficiente para que decidas sin llamar a nadie. Léela como si fuera un contrato corto, porque en la práctica lo es: define qué vas a dar, cuándo, dónde y a cambio de qué. Si después de leerla completa sigues sin saber quién está detrás ni qué se produce, ya tienes la respuesta.
Estos son los datos que deben estar a la vista antes de que muevas tu agenda: quién convoca, con un nombre verificable fuera del chat que te escribió; qué se produce; qué perfil buscan, con edad aparente y requisitos concretos; las fechas de casting, callback y grabación, aunque sean tentativas; el lugar exacto con distrito, calle, edificio y piso si es presencial, o la pauta escrita si es self tape; las condiciones, con pago declarado o «se cotiza» y los derechos de uso; y un canal de contacto rastreable hasta la organización.
Hay además un dialecto peruano que conviene traducir antes de confirmar. «Look natural» significa sin uñas largas, sin extensiones, sin tinte reciente y sin pestañas postizas. «Disponibilidad el 14 y 15» es el requisito más duro de todos, por encima de cualquier foto. «Talla S de muestra» en catálogo es condición cerrada, porque las prendas ya están confeccionadas. Y «se cotiza» quiere decir que la tarifa aún no está fijada, no que no vayan a pagar. Interpretar mal estas cuatro frases explica buena parte de los viajes perdidos a un casting.
Verificación final, la que más disgustos ahorra: si el mensaje invoca el nombre de un canal de televisión, de una productora conocida o de una tienda por departamento, busca la convocatoria en los canales oficiales de quien supuestamente la produce. Las productoras y los canales convocan por sus propios medios o a través de agencias. Un número desconocido que usa un nombre prestado no es una convocatoria verificada: es un mensaje. Nuestra política antifraude detalla qué comunicaciones pueden venir de esta plataforma y cuáles no podrían serlo hoy.
Seis señales que deben frenarte en seco
Cualquiera de estas, por sí sola, justifica retirarse. No hace falta que se cumplan varias ni que tengas pruebas: basta con que aparezca una.
Te cobran por participar
Inscripción, «cuota de evaluación», carnet, sesión obligatoria con el fotógrafo del organizador, curso sin el cual «no puedes quedar». Ninguna selección seria cobra por mirarte. Es el filtro número uno y descarta casi todo lo falso.
Prometen resultados
Contratos seguros, viajes, fama o cifras de ingresos antes de conocerte. En una industria que decide proyecto por proyecto nadie puede prometer eso. Quien lo hace está preparando la conversación en la que te pedirá dinero.
Fabrican urgencia
«Quedan dos cupos», «decide hoy», «la promoción vence esta noche». La presión de tiempo existe para impedir que consultes con alguien de confianza. Una oportunidad legítima resiste perfectamente una noche de reflexión.
Citan en lugares no verificables
Hoteles, departamentos particulares, direcciones que cambian a última hora, reuniones a solas o fuera de horario de oficina. Una evaluación presencial seria ocurre en un espacio de trabajo identificable, a una hora normal.
Piden lo que nadie necesita
Fotos íntimas, ropa interior «para ver proporciones», foto de tu DNI por chat antes de cualquier trato. Corta el contacto y guarda capturas con fecha: esa evidencia sirve después.
No hay organización detrás
Cuentas creadas hace un mes, sin sitio propio, sin historial, que dicen representar a una agencia que no las menciona en ningún lado. Verifica siempre en la fuente original antes de responder o enviar material.
Si algo sale mal: INDECOPI y las otras puertas
Cuando pagaste por un servicio —un curso, un book, una inscripción a un supuesto casting— y no recibiste lo prometido, la relación es de consumo y entra en el terreno del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual, el INDECOPI, que aplica el Código de Protección y Defensa del Consumidor, la Ley N.° 29571. Se puede presentar un reclamo o una denuncia por publicidad engañosa y por incumplimiento del servicio contratado. Para eso importa la evidencia: el comprobante de pago, la publicación original, los mensajes completos y el nombre comercial exacto que usaron.
Si lo que hubo fue un engaño para sacarte dinero, coacción, acoso o pedido de contenido íntimo, eso no es un asunto de consumo sino un posible delito: la vía es la denuncia ante la Policía Nacional del Perú o el Ministerio Público. Si guardaron tus datos personales sin decirte para qué, la Ley N.° 29733 de Protección de Datos Personales reconoce tus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición, y la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales, adscrita al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, es quien supervisa.
Nada de esto reemplaza a la prevención, que es gratis y funciona mejor. Antes de ir a un casting cuéntale a alguien dónde vas a estar y a qué hora sales, comparte tu ubicación en tiempo real, no entregues copia de tu DNI hasta que exista una ficha formal de producción y desconfía del gesto más pequeño que convierta la evaluación en un gasto. La tipología completa de las trampas del rubro está en estafas de modelaje en el Perú.
Qué llevar a un casting y cómo calcular el día en Lima
La mochila del día del casting es corta. DNI físico, porque te lo van a pedir para llenar la ficha. Celular cargado y un cargador portátil. Tus medidas anotadas sin redondear a tu favor: estatura, talla de ropa, talla de pantalón y talla de calzado en EU o US. Tacos neutros en una bolsa, aunque llegues en zapatillas. Una liga y un peine, porque casi siempre piden una toma con el pelo recogido. Agua, algo de comer y efectivo suelto para el pasaje de vuelta si el celular muere.
Lo que se queda en casa importa igual: maquillaje pesado, uñas recién hechas con diseño, ropa con estampados grandes o logotipos, accesorios que compitan con tu rostro y acompañantes. Para un casting comercial funciona la ropa lisa y ajustada al cuerpo sin ser incómoda —un polo de color plano, un jean simple, zapatillas limpias— porque quien mira necesita ver tu silueta real, no tu estilo. La cara lavada no es una descortesía: es el punto de partida sobre el que trabajará el equipo de maquillaje si te eligen.
La logística limeña decide más castings de los que parece. El tráfico de Lima Metropolitana convierte diez kilómetros en una hora cualquier martes por la tarde, y llegar tarde es la manera más tonta de perder una cita. Calcula el trayecto con el Metropolitano o la Línea 1 del Metro cuando el destino esté cerca de una estación, revisa a qué distrito vas —Miraflores, San Isidro, Barranco, Surco, Magdalena y Jesús María concentran buena parte de los estudios— y apunta a llegar veinte minutos antes. Entre junio y setiembre la garúa deja las calles húmedas y el pelo encrespado, así que sal con margen.
Una última cosa sobre la sala: se evalúa cómo trabajas, no cuánto hablas. Saluda, di tu nombre completo, tu edad y tu ciudad cuando te lo pidan, escucha la indicación entera antes de moverte y ejecútala tal como la dieron. Recibir dirección sin ponerse a la defensiva es una habilidad profesional y se nota en dos segundos. El detalle completo de la preparación está en la guía sobre cómo prepararse para un casting.
El self tape: el casting que grabas tú misma
Si vas a dominar un solo formato, que sea este. El self tape es hoy la primera puerta de casi todas las búsquedas del país y, para una candidata de Arequipa, Trujillo, Chiclayo, Piura o Cusco, es la diferencia entre competir o no competir por un proyecto que se produce en Lima. La estructura estándar cabe en dos minutos: te presentas a cámara con nombre, edad, ciudad y estatura; muestras un plano de cuerpo entero con un giro lento; y ejecutas lo que pida la pauta, que puede ser caminar, sostener un producto imaginario o decir un texto breve.
La técnica pesa menos que la claridad. Ubícate frente a una ventana, con la luz principal delante de ti y nunca detrás. Apoya el celular en algo firme a la altura del pecho y grábate en horizontal o vertical según lo que pidan, no según lo que te salga. Busca un ambiente silencioso: el sonido es lo que más self tapes arruina, más que la imagen. Y habla como hablas de verdad, porque quien revisa ve decenas de videos seguidos y detecta al instante la voz impostada de un guion memorizado.
Los errores que descartan buenos self tapes son casi siempre administrativos, no artísticos: no seguir la pauta —si piden un minuto vertical, tres minutos horizontales ya son un no—, grabar de noche con la luz amarilla del techo, agregar música o transiciones «para que se vea profesional», cortar los pies fuera del cuadro y enviar el archivo por un canal distinto al indicado. Antes de mandarlo, míralo completo una vez con una sola pregunta en la cabeza: ¿se me ve y se me escucha con claridad?
Un self tape bien grabado tiene además una vida larga: sirve de presentación para la siguiente convocatoria y funciona como prueba de que sabes trabajar sola. La guía extendida, con pautas de ejemplo y lista de revisión, está en self tape: cómo grabar tu video de presentación.
Cómo aplicar al casting de ingreso de Perú Castings
Todo el proceso es en línea y gratuito, hoy y siempre. Seis pasos, ninguno con letra pequeña ni cobro escondido.
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Revisa que cumplas los requisitos
Ser mujer, tener 18 años cumplidos y residir en el Perú, en cualquiera de los 24 departamentos o en la Provincia Constitucional del Callao. La fecha de nacimiento se valida en el formulario. No pedimos experiencia, book ni estatura de pasarela.
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Prepara entre una y diez fotos
De 1 a 10 imágenes, de hasta 10 MB cada una. Con el celular basta: rostro con cara lavada, cuerpo entero de frente, perfil y, si quieres, alguna de espalda. Luz natural, fondo despejado, ropa lisa y sin filtros.
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Ten a mano tus datos de contacto
El formulario pide WhatsApp, email e Instagram, los tres obligatorios: son los canales por los que el equipo puede escribirte y verificar que existe una persona detrás. Escríbelos sin errores de tipeo, el motivo más común de contacto fallido.
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Mide y anota lo que se te va a pedir
Estatura en centímetros y talla de calzado en EU o US, además de tu departamento y tu ciudad. Toma las medidas de verdad, sin redondear hacia arriba: la coherencia entre lo que declaras y lo que se ve es parte de lo que se evalúa.
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Envía y guarda la calma
Tus fotos son privadas: se guardan en un almacenamiento cerrado, las ve únicamente el equipo de evaluación y no se publican en ninguna parte. La lectura es manual y los tiempos varían; reenviar la aplicación no la adelanta ni un día.
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Espera el contacto por canales oficiales
Si tu perfil avanza, la invitación llega por los canales de la plataforma, normalmente para grabar un self tape con pauta escrita. En ninguna etapa del proceso alguien de este equipo te va a pedir dinero, y si eso ocurre, no somos nosotros.
Regla de oro del oficio: si para ser evaluada tienes que pagar, no estás en un casting. Estás en una tienda con luces.
Castings en Lima y castings en provincias: dos realidades
Conviene decirlo sin rodeos: la mayor parte de la producción publicitaria y de catálogo del país se concentra en Lima Metropolitana, donde vive cerca de un tercio de la población peruana. Por eso la mayoría de los castings presenciales ocurren en un puñado de distritos limeños y la agenda de una modelo que vive en la capital se llena con más facilidad. Negarlo sería venderte humo.
Dicho eso, el mapa se ha movido. Las regiones producen para sí mismas: comercios y marcas de Arequipa, Trujillo, Chiclayo, Piura y Cusco necesitan contenido, catálogo y activaciones, y contratan localmente porque traer un equipo de Lima cuesta más. El self tape volvió opcional el viaje en la primera ronda de muchos procesos, así que una candidata de provincias puede llegar a un callback sin gastar en pasajes. Cuando el proyecto sí exige presencia en Lima, la conversación honesta es sobre quién paga el viaje y el alojamiento, y esa pregunta se hace antes de aceptar, no después.
Nuestra convocatoria de ingreso es en línea justamente por eso: se aplica igual desde Iquitos, desde Tacna o desde un distrito de Lima, y la evaluación no mira el código postal antes que la persona. Si vives fuera de la capital y quieres el panorama completo —qué se produce en cada región, cuándo conviene viajar y cómo cotizar cuando te piden desplazarte—, está desarrollado en modelaje fuera de Lima.
Si quedas: soles, recibo por honorarios y derechos de imagen
Un casting no se cobra, pero el trabajo que sale de un casting sí. En el Perú, una modelo es una trabajadora independiente que emite recibo por honorarios electrónico y tributa por rentas de cuarta categoría, para lo cual necesita un RUC que se obtiene ante la SUNAT sin costo. Cuando quien contrata es una empresa, actúa como agente de retención y descuenta el 8 % del recibo si este supera los S/ 1 500, salvo que tengas aprobada la suspensión de retenciones, un trámite anual en línea cuyo umbral cambia de un año a otro: revísalo en la fuente antes de decidir nada.
La segunda pieza es la que más plata deja sobre la mesa: los derechos de uso de tu imagen. Una producción te compra dos cosas distintas, la jornada de trabajo y el permiso para usar tu imagen durante un plazo, en unos medios y en un territorio determinados. No es lo mismo un uso interno de tres meses en redes que una campaña de un año en vía pública y televisión nacional. El artículo 15 del Código Civil peruano es claro: tu imagen y tu voz no pueden aprovecharse sin tu autorización expresa. Por eso esa autorización se lee entera antes de firmarla.
Tercera pieza, la administrativa: pide siempre la orden de servicio o la confirmación escrita antes de la jornada, con fecha, horario, lugar, tarifa y condición de pago. Un acuerdo por audio de WhatsApp no es nada cuando llega el momento de cobrar. Los plazos de pago del mercado peruano suelen medirse en semanas después de emitido el recibo, y saberlo de antemano evita el enojo de la cuarta semana. Los dos temas están desarrollados en detalle en recibo por honorarios para modelos y en nuestra página de derechos de imagen.
Sobre tarifas, esta página no te va a dar cifras: cualquier número presentado como «lo que se gana en el Perú» sin decir jornada, categoría, uso y plazo es publicidad, no información. Lo útil es aprender a construir tu propia cotización, tema que tratamos con rangos orientativos y sus advertencias en cuánto gana una modelo en el Perú.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta participar en un casting de modelaje en el Perú?
Nada: ni al postular, ni al ser evaluada, ni al entrar a un grupo de talento. En el casting de ingreso de Perú Castings no hay cobro en ninguna etapa. Una convocatoria que pide plata por inscripción, carnet, book o curso es la señal de fraude más clara del rubro.
¿El casting de ingreso es una oferta de trabajo?
No. Es una evaluación de perfil para el grupo fundacional de la plataforma: no hay marca detrás, no hay jornada que pagar y no hay contrato al final. Los trabajos concretos, si aparecen, llegan después como castings de cliente, con sus condiciones por escrito.
¿Qué fotos necesito para aplicar y quién las ve?
De 1 a 10 fotos, de hasta 10 MB cada una, tomadas con celular: rostro con cara lavada, cuerpo entero y perfil como base. Se guardan en un almacenamiento privado, las revisa solo el equipo de evaluación y no se publican en el sitio ni en redes.
¿Necesito experiencia, book profesional o una estatura mínima?
Para aplicar, no. La estatura y las medidas mandan en pasarela, la porción más pequeña del mercado peruano. La publicidad comercial, el catálogo, el contenido para marcas y los eventos seleccionan por fotogenia, credibilidad, actitud y disponibilidad.
¿Puedo participar en castings si no vivo en Lima?
Sí. La aplicación es en línea y cubre los 24 departamentos y el Callao, y el self tape permite pasar la primera ronda sin viajar. Las regiones además producen sus propias campañas. Cuando un proyecto exige presencia en Lima, el viaje y el alojamiento se conversan antes de aceptar.
¿Aplicar me asegura que me contacten o que consiga trabajo?
No. La revisión es manual, depende de la demanda por categoría y no toda aplicación recibe respuesta afirmativa. Ni postular ni ser seleccionada te da representación, castings de cliente, bookings ni ingresos, y cualquiera que te prometa lo contrario merece tu desconfianza.
¿Cuánto tarda un casting en resolverse?
Entre la convocatoria y la confirmación pueden pasar de dos semanas a dos meses, según cuántas aprobaciones tenga que atravesar la decisión. El silencio prolongado casi nunca es una respuesta personal: suele significar que el proyecto se movió de fecha o que la búsqueda se reabrió.
¿Dónde denuncio una convocatoria de casting falsa?
Si pagaste por un servicio que no recibiste, el INDECOPI atiende reclamos y denuncias por publicidad engañosa e incumplimiento, bajo la Ley N.° 29571. Si hubo engaño para obtener dinero, coacción o pedidos de contenido íntimo, corresponde denunciar ante la Policía Nacional o el Ministerio Público. Guarda capturas, comprobantes y el nombre comercial que usaron.
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