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Pilar · Publicidad

Modelos de publicidad en el Perú: campañas, spots y derechos de uso

Esta página explica cómo se contrata a una modelo de publicidad en el Perú mirando el set desde los dos lados. Del lado de la marca: qué formatos se producen aquí, en qué meses se graba cada campaña, qué debe traer un brief para que la búsqueda sirva de algo y de qué está hecha una cotización en soles. Del lado de la candidata: qué evalúan las campañas comerciales, cómo es una jornada por dentro y qué firma cuando autoriza el uso de su imagen. Perú Castings es una plataforma nueva, sin directorio armado ni campañas anteriores que exhibir. Aplicar es gratis, es para mujeres de 18 años o más residentes en el país y ningún paso del proceso asegura contrataciones.

Qué hace una modelo de publicidad y qué compra la marca

Definición corta y sin adornos: una modelo de publicidad es la trabajadora independiente que una marca contrata para encarnar, frente a cámara, a la persona a la que le quiere vender. No representa una fantasía inalcanzable; representa a una consumidora concreta —la mamá que arma la lonchera, la universitaria que abre su primera cuenta, la señora que compara precios en una farmacia— y su tarea es que quien mira se reconozca en esa escena. Por eso el trabajo publicitario peruano premia la credibilidad mucho más que la belleza de revista.

La segunda mitad de la definición es la que más plata mueve y la que menos se explica: el anunciante compra dos cosas separadas. Compra tu tiempo durante la jornada de fotos o de grabación, y compra el permiso para publicar tu imagen en determinados medios, en cierto territorio y durante un plazo. Un spot que rotará un año en señal abierta y en redes no vale lo mismo que una gráfica que solo se verá en tres tiendas, aunque el rodaje sea idéntico.

Conviene distinguir el terreno. La pasarela presenta colecciones en vivo ante la industria y depende de tallas de muestra; el editorial responde a una dirección artística; la publicidad comercial responde a un objetivo de venta y a un guion. De ahí que este circuito convoque rangos amplios de edad, estatura y contextura, y que la mayoría de las jornadas pagadas del país estén de este lado. La comparación completa está en el artículo sobre modelaje comercial y pasarela.

Una advertencia de arranque, para que nadie pierda el tiempo: Perú Castings recién abre. No hay catálogo consolidado que enseñar, no hay marcas que nombrar como clientes y no existe una sola campaña previa en nuestro historial. Lo que hay es un proceso de selección en marcha, aplicaciones que se revisan una por una y la costumbre de responder «no tenemos ese perfil» cuando efectivamente no lo tenemos.

Quién produce publicidad en el Perú y desde dónde

La publicidad peruana la sostienen rubros que necesitan hablarle a mucha gente a la vez: consumo masivo, banca y seguros, telecomunicaciones, retail, farmacias, universidades e institutos, salud privada, bebidas y un comercio electrónico que cada temporada pide más material. Ninguno produce una pieza al año: producen campañas por temporada, con versiones distintas para televisión, redes, vía pública y punto de venta.

La geografía del negocio se resume rápido. Las agencias, las productoras y los estudios se concentran en Lima Metropolitana, que reúne cerca de un tercio de la población del país, y desde ahí salen las campañas que se ven en todo el territorio. La producción viaja cuando el guion pide locación: playa en el sur de Lima, piedra y altura en Cusco, campo en la sierra, calor húmedo en la selva. Y existen circuitos regionales propios en Arequipa, Trujillo, Chiclayo, Piura, Huancayo, Ica o Tacna, con marcas y medios locales que también necesitan rostros.

Lo que sí cambió es la forma del encargo. Antes una campaña era un comercial y su gráfica; hoy es un paquete: el spot, sus cortes de quince y de seis segundos, versiones verticales para redes, fotografía fija para paneles y punto de venta, y a veces material extra para la tienda en línea. Para el talento eso significa más entregables por jornada y más usos que licenciar; para la marca, que el brief debe declarar desde el inicio todo lo que piensa publicar.

También cambió el criterio de casting. La publicidad peruana pide cada año más rostros que se parezcan a quienes compran, en un país mestizo y multiétnico con población andina y quechuahablante, aimara, afroperuana, amazónica y comunidades nikkei y tusán. Eso abre la puerta a perfiles que hace una década casi no eran convocados, y se trata con respeto y sin caricaturas; el tema está en el artículo sobre la mujer peruana frente a cámara. Y cuando describimos rubros o el paisaje del retail hablamos del terreno donde ocurre la producción, nunca de clientes: la plataforma no tiene relación comercial con ninguna empresa mencionada.

Los formatos publicitarios donde trabaja una modelo comercial

Cada formato evalúa cosas distintas, se graba distinto y se licencia distinto. Estos son los seis encargos que concentran el trabajo publicitario peruano.

Spot de televisión

La señal abierta sigue moviendo las campañas grandes de consumo: en el paisaje peruano conviven América Televisión, Latina, Panamericana, ATV, Willax y TV Perú, más el cable y las señales regionales. Un spot exige continuidad entre tomas, aguante en jornadas largas y, cuando hay guion hablado, dicción y memoria.

Pauta digital y video vertical

El formato de mayor volumen: piezas de seis a treinta segundos para Instagram, TikTok, YouTube y Facebook, con varias versiones del arranque para probar cuál rinde. Se graba rápido, se pide naturalidad y de una jornada sale más material que en cualquier otro encargo.

Gráfica de campaña

Afiches, encartes, empaques, banners de tienda en línea y material de punto de venta. Manda la foto fija: expresión sostenida, manos que se ven, producto bien tomado. Una sesión alimenta soportes muy distintos, y por eso el contrato debe listarlos uno por uno.

Vía pública

Paneles, vallas, paraderos y estaciones del Metropolitano y de la Línea 1 del Metro de Lima. Tu rostro se amplía varios metros y se mira de reojo desde un carro en movimiento: se evalúa distinto que una foto de celular, con gesto simple, legible a distancia y sin ambigüedad.

Campañas institucionales

Banca, seguros, salud, educación y servicios comunican confianza antes que producto: escenas de oficina, plataforma de atención, aula o consultorio. Piden perfiles que se lean profesionales y cercanos a la vez, y suelen sumar video corporativo al encargo.

Campañas de temporada y retail

Piezas de descuento, catálogos promocionales y anuncios para fechas comerciales: campaña escolar, Día de la Madre, Fiestas Patrias, Cyber Days y Navidad. Trabajo por volumen y con plazos cortos, donde hay que entregar muchas variaciones sin que se note el cansancio.

El año publicitario peruano: cuándo se graba cada campaña

Las piezas se producen semanas o meses antes de la fecha en que se ven: el año del talento comercial va siempre adelantado respecto del año del consumidor. Los meses son orientativos y cada anunciante mueve su cronograma.

  1. Enero a marzo: verano, playa y campaña escolar

    Lima amanece soleada y la producción sale a exteriores y a los balnearios del sur, como Asia o Punta Hermosa: bebidas, protector solar, moda de baño y estilo de vida. En paralelo se graba la campaña escolar —útiles, uniformes, institutos—, que pide escenas de familia y perfiles adultos de todas las edades.

  2. Marzo y abril: se produce el Día de la Madre

    La fecha comercial más fuerte después de Navidad se graba con semanas de anticipación al segundo domingo de mayo. Belleza, joyería, electrodomésticos, restaurantes, moda y viajes concentran castings en este tramo, con mucha escena de hogar. Si vas a tener material nuevo alguna vez en el año, que esté listo antes de marzo.

  3. Mayo a julio: Día del Padre, invierno y Fiestas Patrias

    La campaña del tercer domingo de junio es corta y se apoya en tecnología, calzado y herramientas; el talento femenino aparece sobre todo en escenas familiares. Entra la garúa limeña, con cielo cerrado hasta septiembre y una luz gris pareja que a los fotógrafos les sirve. Y con la gratificación de julio, retail, turismo interno y gastronomía graban antes del 28 sus piezas de celebración y descuento, en la temporada más alta de activaciones y ferias.

  4. Agosto y septiembre: arranca la temporada larga

    Se preparan las campañas de fin de año y las de comercio electrónico: las tiendas renuevan material, encargan video vertical y cierran los rostros que sostendrán los meses fuertes. Para una candidata nueva es el mejor momento para tener disponibilidad abierta y fotos actualizadas.

  5. Octubre a diciembre: Cyber Days, 31 de octubre y Navidad

    Las campañas de descuentos en línea que impulsan la Cámara de Comercio de Lima y CAPECE concentran picos de contenido comercial, y el 31 de octubre conviven Halloween y el Día de la Canción Criolla, dos consumos en la misma noche. Cuando la Navidad aparece en pantalla, con la gratificación de diciembre detrás, hace rato que se rodó: mientras rota, los equipos ya graban el verano siguiente.

  6. Fechas de regiones, todo el año

    El Concurso Nacional de Marinera llena Trujillo en enero; el Carnaval de Cajamarca y la Fiesta de la Candelaria en Puno mueven producción y turismo en febrero; el Inti Raymi concentra atención en Cusco cada 24 de junio. Son las ocasiones en que la producción viaja hacia la región y no al revés.

Qué evalúa una campaña cuando busca un rostro

La pregunta que se hace un equipo creativo frente a una selección de perfiles no es «¿cuál es la más bonita?», sino «¿cuál de estas mujeres puede ser el personaje del guion?». En un brief publicitario el personaje siempre está escrito: una profesora de treinta y cinco años, una repartidora, una hija que vuelve a casa por Fiestas Patrias, una jefa de familia que compara tarifas. Gana el casting quien vuelve verosímil ese papel, no quien se ve mejor en abstracto.

De ahí que el requisito físico sea mucho más flexible que en pasarela: las campañas comerciales convocan estaturas, contexturas y edades muy distintas porque su público también lo es, y la vieja fórmula de las tres medidas pertenece a otro circuito. Lo que sí se mira con lupa es el rostro en movimiento: cuánto comunica en un segundo y si esa expresión resiste veinte repeticiones seguidas sin volverse mueca.

Después viene la parte que no se ve en el resultado final: la disciplina de set. Una jornada publicitaria es un ejercicio de continuidad. Hay que repetir el mismo gesto con la misma intensidad mientras cambian la luz, el lente y el ángulo, sostener peinado, maquillaje y vestuario idénticos entre tomas y aceptar indicaciones que a veces contradicen a las anteriores porque alguien cambió de opinión en el monitor. Esa capacidad de repetir sin apagarse pesa tanto como la fotogenia.

Y si el guion tiene texto, entra la voz. En el Perú abundan las piezas habladas —testimoniales, presentadoras de promoción, diálogos cotidianos— y ahí se evalúan dicción, ritmo y naturalidad al hablar a cámara. No hace falta ser actriz profesional para empezar, pero conviene practicar: un self tape bien grabado con el celular muestra en treinta segundos lo que ninguna foto muestra.

  • Credibilidad de personaje

    Que el público crea que esa mujer es quien el guion dice que es, sin esfuerzo visible y sin sobreactuar una escena cotidiana.

  • Expresión que se lee rápido

    Alegría, calma, sorpresa o confianza entendibles en un vistazo, porque una pieza publicitaria tiene un segundo para comunicar una emoción entera.

  • Registro en video y voz

    Moverse, usar un producto y hablar a cámara con naturalidad. La pauta actual pide más video que foto, y buena parte de ese video lleva texto.

  • Fiabilidad logística

    Confirmar por escrito, calcular el tráfico limeño con holgura y llegar a la hora de llamado. La puntualidad es la primera prueba profesional y se falla antes de empezar.

Derechos de uso: lo que se firma además de la jornada

En el Perú la imagen y la voz de una persona no pueden aprovecharse sin su autorización expresa: lo establece el artículo 15 del Código Civil, y de ahí nace todo el negocio de los derechos de uso. La marca puede haber pagado la producción entera y el fotógrafo puede ser el autor del archivo; sin tu permiso, esa cara no sale publicada. El artículo 14, mucho menos citado, protege la intimidad y es el que se acuerda del camerino, del backstage y del material que nunca se pensó para publicar.

Una autorización seria se define por cuatro variables y ninguna puede quedar en blanco. Los medios dicen dónde circula la pieza: televisión, redes, vía pública, punto de venta, prensa, tienda en línea. El territorio, hasta dónde llega: el Perú, la región, el mundo. El plazo, hasta cuándo, con fecha de fin y no con un «mientras dure la campaña». Y la exclusividad, cuando existe, dice a qué otras marcas no podrás representar en ese tiempo, casi siempre dentro de una misma categoría.

Esas cuatro variables mueven el precio, y por eso una cifra suelta sin ellas no significa nada: un uso digital de tres meses dentro del país no puede costar lo mismo que una campaña de un año con vía pública y televisión abierta. Cuando la marca quiere extenderla, la licencia se renueva por un período nuevo y se vuelve a pagar, siempre que el contrato original haya dejado escrito cómo.

Hay fórmulas que conviene leer despacio. «Usos ilimitados» y «a perpetuidad» significan entregar el control para siempre, incluso para campañas que todavía no existen: puede pactarse, pero se paga como lo que es. Y desde hace poco aparecen cláusulas que permiten editar, recrear o entrenar herramientas de inteligencia artificial con tu imagen; si el papel no dice nada al respecto, pide que lo diga. El debate está en el artículo sobre inteligencia artificial y el futuro de las modelos.

La guía extendida —cesión frente a licencia, cómo leer un contrato línea por línea y qué hacer si el uso se desborda— vive en nuestra página de derechos de imagen y en el artículo sobre derechos de imagen en el Perú; no es asesoría legal, es la lista de preguntas que conviene hacer antes de firmar. Aparte: las fotos que envías al postular no ceden derechos a nadie, quedan en un almacenamiento privado, no se publican y su tratamiento se rige por la Ley N.° 29733 de Protección de Datos Personales, con los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición.

De qué se compone el presupuesto de talento en una campaña

No existe un tarifario oficial de publicidad en el Perú y ninguna cifra suelta sirve fuera de su contexto. Lo que sí se puede describir es la mecánica: estas son las partidas que aparecen en cualquier propuesta escrita, cotizadas en soles.

Honorarios de jornada

Cubren las horas a disposición de la producción, desde la hora de llamado hasta que la dirección libera el set. Se pactan por jornada completa o media, y las horas adicionales se acuerdan antes de empezar, nunca cuando ya se pasaron de la hora.

Licencia de uso

La partida que más varía. Se calcula sobre medios, territorio, plazo y exclusividad, y en campañas amplias puede superar el valor del día de rodaje. Se cotiza aparte y se detalla en el contrato, no en un correo suelto.

Exclusividad de categoría

Si la marca pide que no representes a su competencia durante un tiempo, eso limita tu trabajo futuro y se compensa como partida propia. Debe precisar qué categoría abarca, dónde rige y hasta qué fecha.

Extras de producción

Fitting previo, prueba de maquillaje, movilidad, viáticos y alojamiento cuando el rodaje sale de la ciudad. Son horas y gastos reales: se conversan antes de confirmar y quedan por escrito con el resto.

Formalidad tributaria

El trabajo independiente se factura con recibo por honorarios electrónico ante la SUNAT y tributa como renta de cuarta categoría, con RUC activo. Cuando el pagador es agente de retención y el recibo supera S/ 1 500, retiene el 8 %, salvo que tengas aprobada la suspensión de retenciones.

Plazos de pago

En publicidad el dinero pasa por la productora, la agencia y las finanzas del anunciante, así que suele llegar semanas después del rodaje. Preguntar el plazo antes de aceptar importa tanto como preguntar el monto.

Cómo una marca pide rostros en Perú Castings

El proceso para anunciantes, agencias y productoras tiene una regla que no se negocia: nada es automático y nada queda reservado sin contrato.

  1. Llega el brief

    Producto o servicio, tipo de pieza, ciudad y fechas de producción, perfil imaginado, medios donde circulará el material, plazo de uso y si habrá exclusividad. Con esas siete respuestas se puede buscar en serio; sin ellas, cualquier propuesta es una adivinanza.

  2. Búsqueda dedicada, no catálogo

    Una persona del equipo revisa las aplicaciones evaluadas y escribe a cada candidata compatible para confirmar interés, disponibilidad real en esas fechas y comodidad con el tipo de pieza. Si el perfil pedido todavía no existe en la base, esa es la respuesta que damos.

  3. Preselección con condiciones indicativas

    La marca recibe un grupo corto de perfiles con material actual y una estimación escrita: rango de jornada, esquema de licencia previsto y extras aplicables. Indicativas quiere decir orientativas: sirven para decidir, no reservan a nadie ni fijan un precio cerrado.

  4. Casting o self tape de confirmación

    Cuando el guion lo pide, las finalistas graban una prueba corta con indicaciones concretas. Puede resolverse a distancia, lo que permite que una candidata de Arequipa o de Piura compita sin viajar antes de que exista un compromiso firmado por ambas partes.

  5. Contrato, fitting y rodaje

    Recién con tarifas, fechas y licencia firmadas hay reserva; después se coordinan fitting, hora de llamado, locación y entregables. Ninguna modelo queda bloqueada por figurar en una preselección, y ninguna condición de palabra tiene efecto.

Una preselección no reserva a nadie: es una propuesta honesta de rostros disponibles, y solo el contrato firmado convierte una condición indicativa en un compromiso.

Primera generación en selección

Estamos seleccionando los primeros perfiles de la primera generación de Perú Castings. Las marcas pueden enviar su brief desde hoy; el talento interesado puede aplicar gratis.

Del formulario al set: el camino de una candidata

Cinco etapas, ninguna con costo y ninguna con promesas. Así se ve el recorrido desde afuera, con sus tiempos reales.

  1. Aplicación gratuita

    El formulario pide entre una y diez fotos actuales de hasta 10 MB cada una, tomadas con tu celular y con luz natural, más WhatsApp, correo electrónico e Instagram, obligatorios porque son el único canal de contacto. También fecha de nacimiento, departamento, ciudad, estatura real y talla de calzado en escala europea o estadounidense.

  2. Revisión manual

    Cada aplicación la lee una persona y se evalúa contra las categorías que el mercado pide en ese momento. No todas reciben invitación, y que la tuya no avance hoy no es un veredicto sobre ti: puedes volver a postular con material nuevo y se revisa desde cero.

  3. Casting de ingreso

    Si el perfil encaja, te convocamos a una evaluación sencilla que puede resolverse por video si vives lejos de Lima. No tiene costo, no tiene cliente detrás y no es una oferta de empleo: es la puerta de entrada al directorio, y así está rotulado en cada convocatoria publicada.

  4. Prueba para una campaña

    Cuando llega un brief compatible con tu perfil entras en la preselección y a veces grabas un self tape con las indicaciones del guion. Decide la marca, y muchas veces elige a otra: esa es la parte dura y normal del oficio.

  5. Jornada y cobro

    Si te eligen se firma el contrato con jornada, entregables y licencia, se agenda el fitting y se confirma la hora de llamado. Después emites tu recibo por honorarios y sigues el plazo de pago acordado, que en publicidad rara vez es inmediato.

Cómo es por dentro una jornada publicitaria en Lima

La imagen popular de un rodaje publicitario es una modelo sonriendo bajo un foco; la realidad tiene mucho más de esperar y de repetir. Un llamado a las siete de la mañana en San Isidro o en Surco se calcula hacia atrás con el tráfico limeño, denso y poco previsible: si el Metropolitano o la Línea 1 no te dejan cerca, la única defensa es salir con una hora de margen. Ya adentro, el día empieza por maquillaje y peinado, sigue con el vestuario del fitting y avanza entre pruebas de luz y tiempos muertos largos mientras la agencia y el cliente revisan el monitor.

La geografía manda sobre el set. En el invierno limeño la garúa cierra el cielo hasta septiembre y regala una luz suave que a los directores de fotografía les sirve; en verano los exteriores se resuelven temprano o al atardecer. Si el rodaje sube a la sierra —Arequipa, Cusco, Huancayo—, la radiación ultravioleta es muy alta todo el año y el protector solar deja de ser un consejo de belleza para volverse equipo de trabajo. En la selva, el calor húmedo condiciona maquillaje, vestuario y duración de la jornada.

El cierre tiene su protocolo: la dirección libera el set, se devuelve el vestuario, se confirman las horas efectivas y se deja constancia de lo que se salió de lo pactado. La cronología hora por hora está en el artículo sobre un día de grabación, y la preparación previa en la guía para prepararte para un casting.

Lo que nunca es normal en un casting publicitario

Junto al trabajo real circulan convocatorias que usan la palabra «publicidad» como carnada. La regla es corta: una selección seria no te cobra por participar, no te cita en un lugar privado y no te apura para firmar. Casi todo lo demás se puede conversar; esas tres cosas, no.

Si algo de la lista siguiente aparece en una convocatoria, retírate y avísalo. En el Perú, cuando hay un cobro de por medio existe una relación de consumo y puedes denunciarla ante INDECOPI; si hay indicios de delito, corresponde acudir a la Policía Nacional o al Ministerio Público. Los pasos están en nuestra política antifraude, y el artículo sobre estafas de modelaje en el Perú reúne los engaños que más se repiten.

  • Cobros de cualquier tipo

    Inscripción, «derecho de casting», curso obligatorio o book exigido como condición para ser considerada. Participar en un proceso legítimo no cuesta un sol, nunca.

  • Citas en lugares privados

    Hoteles, departamentos, casas particulares u horarios nocturnos. Un casting publicitario ocurre en un estudio, una oficina o una locación, y siempre puedes ir acompañada.

  • Autorización en blanco y prisa para firmar

    Papeles sin medios, sin territorio y sin fecha de fin, o que entregan todo uso presente y futuro sin contraprestación, presentados con urgencia inventada. Un contrato serio se lee con calma y se puede consultar.

  • Pedidos fuera de contexto

    Fotos íntimas, ropa que no corresponde al brief o «pruebas» sin equipo alrededor. Nada de eso forma parte del modelaje comercial ni tiene justificación técnica.

  • Promesas de ingresos

    Quien te asegura contratos, montos mensuales o una carrera a cambio de un pago vende expectativas, no trabajo.

Preguntas frecuentes sobre modelos de publicidad

¿Qué es una modelo de publicidad y en qué se diferencia de una modelo de pasarela?

Una modelo de publicidad interpreta al público objetivo de una marca en piezas que buscan vender: spots, gráfica, vía pública y video para redes. La pasarela presenta colecciones en vivo ante la industria y depende de tallas de muestra. El circuito publicitario peruano convoca estaturas, contexturas y edades mucho más variadas, y concentra la mayor parte del trabajo pagado.

¿Cuánto se paga por una campaña publicitaria en el Perú?

No hay tarifa única ni tarifario oficial. El monto se arma con los honorarios de jornada más la licencia de uso —que depende de medios, territorio, plazo y exclusividad— y a eso se suman extras como fitting o viáticos. Todo se cotiza en soles y se confirma por propuesta y contrato escritos.

¿Qué son los derechos de uso y por qué se pagan aparte de la jornada?

Son el permiso para publicar tu imagen en determinados medios, territorio y plazo. El artículo 15 del Código Civil peruano exige autorización expresa para aprovechar la imagen y la voz de una persona: la marca compra tu tiempo por un lado y ese permiso por el otro. Si la campaña se extiende, la licencia se renueva y se vuelve a pagar.

¿Necesito experiencia o una estatura mínima para trabajar en publicidad?

No. Las campañas comerciales buscan credibilidad de personaje, no medidas de pasarela, y convocan perfiles muy distintos entre sí. La aplicación a Perú Castings es gratuita, no pide book ni trayectoria, y está abierta a mujeres de 18 años o más residentes en cualquier departamento o en el Callao.

¿Qué tiene que incluir el brief de una marca?

Producto o servicio, tipo de pieza, ciudad y fechas de producción, perfil buscado, medios donde circulará el material, plazo de uso y si pedirá exclusividad de categoría. Con esos datos se arma una búsqueda seria y una estimación de condiciones; sin ellos, cualquier cotización queda provisional.

¿Aparecer en la preselección significa que ya estoy contratada?

No. La preselección presenta perfiles con condiciones indicativas para que la marca compare y decida: no bloquea agendas ni fija precios. La reserva existe solo cuando ambas partes firman tarifas, fechas y licencia, y recién entonces se coordinan fitting, llamado y rodaje.

¿Aplicar a la plataforma me asegura salir en una campaña?

No, y quien prometa lo contrario te está engañando. Aplicar no garantiza representación, castings, contrataciones ni ingresos: la revisión es manual, no toda aplicación recibe invitación y la decisión final de cada campaña la toma la marca. Lo que sí ofrecemos es un proceso gratuito, con reglas escritas y sin pagos ocultos.

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